Archivos del mes: 28 mayo 2016

NUEVA ETAPA

WebFinales de mayo, hacía meses que no me había sentado a escribir. Y no lo he hecho por holgazanería, más bien ha sido un corte intencionado. Una pausa entre el final de una etapa y el comienzo de la siguiente. Es cierto que he seguido publicando, pero he estado –como diría mi padre- viviendo de rentas.

Cumplí treinta y seis años y después de celebrarlo, me fui de viaje. Sola, a Indonesia. Me obligué a no escribir durante aquellos doce días y tan solo me dejé sentir. Fue una experiencia significativa. Bali es un lugar especial y era la primera vez que viajaba sola. Dejé que todo sucediera y no pensé. En algún momento me di cuenta de que estaba cerrando una etapa, etapa que quizá marcó su inicio dieciocho años antes, más o menos cuando empecé la universidad. Y me encontré así, más cocidita. Más serena. Habiendo encontrado algunas de las respuestas y sin angustia por las que todavía están por llegar (si es que lo hacen). Con más años y también con una quietud interna. Quietud que, sin resultar paradójico, me aporta energía.

Cuando regresé a Doha, en los controles de inmigración te piden que mires a un espejo y una luz te escanea la pupila (o algo así). A pesar del cansancio, me gustó la mujer que vi reflejada. No era aquella con la que soñaba llegar a convertirme hace años, aunque sí había conquistado algún matiz de ese joven e ingenuo anhelo.

Dieciocho años a cambio de conquistar unas cuantas verdades y que éstas penetren hasta los huesos. Tiempo y energía en poner y en hacerme para luego invertir mucho más en quitarme y en deshacerme.

Y aquí estamos, en algún punto del camino. Siento que ya no piso sobre el mismo tramo. Y, por tanto, ya no escribo como lo hacía. Por eso me he dado un tiempo sin tocar la pluma. Para dejar que todo se recoloque por dentro. Para despedirme del camino andado y abrazar el siguiente recodo. Que todavía, por novedoso quizá, no sé muy bien qué forma tiene. Vamos a dejarle llegar. Que se muestre…

Y yo, voy a retomar mi hábito de teclear, también volveré a utilizar mi libreta. No sé todavía lo que va a surgir. No tengo objetivos concretos, prefiero que salga solo. Así será más auténtico. Luego ya veremos cómo encauzarlo.

Además de esto, exiten proyectos que retomo en el día de hoy. Un poco más largos que las columnas en el periódico o estas entradas en el blog. Y, como vehículo aglutinador, una nueva página web que hoy hemos lanzado al mundo. Ha costado tiempo y energía darle forma. El diseñador es mi hermano y trabajar con la familia no siempre resulta sencillo. No obstante, estoy satisfecha con el resultado. También me siento un poco nerviosa. Y llena de pudor. Tanto, que ni siquiera he pedido a amigos cercanos que me corrijan los textos en inglés de pura vergüenza.

Y con esta entrada de sensaciones compartidas, y en voz alta, me comprometo a retomar el hábito de escribir y de trabajar de manera disciplinada en los proyectos que están en marcha. No he marcado objetivos, estrategia ni tiempos (sobre esto ya hablaré en el futuro). Tengo una intención. Y todas las Geles, como un día me pidió Antonio, mi coach, están trabajando en pro de esa intención. ¡Allá vamos!

Para acceder a la web gelesrivera.com