Majlis y reuniones

MajlisEn cualquier manual sobre negocios e internacionalización podemos encontrar las bases y ciertos consejos para comerciar en el mundo árabe. Aunque hablar del “pueblo árabe” me parece generalizar demasiado, pues cuanto más tiempo vivo aquí y conforme voy conociendo a más personas de diversas procedencias, más consciente soy de su diversidad. Por zonas, por regiones, por países… Hablamos de una cultura, pero en realidad son muchas.

Aun teniendo en cuenta la heterogeneidad de este pueblo, sí tienen una manera de hacer negocios similar. Aquí el tempo es diferente. Todo se ralentiza. Si estás pensando en internacionalizar tu empresa y abrir mercado, por ejemplo, en un país del Golfo, antes de empezar vas a tener que relajarte. Calma, paciencia y relaciones personales.

Seguramente necesitarás varios viajes antes de hablar estrictamente del business. Los árabes valoran mucho las relaciones humanas, les gusta charlar y son hospitalarios. Te invitarán a su casa, te llevarán al desierto, tomarás té con ellos y una vez que somos amigos, entonces podemos hablar de negocios.

Yo lo he experimentado a menor escala. Cuando visitaba empresas como comercial de los mármoles. Primero me ofrecían café o té y está mal visto rechazarlo. Menos mal que no beben alcohol, porque con tantas reuniones se podrían desencadenar situaciones complicadas…

Y el mismo proceso sigo ahora con mis clientes. Primero se charla sobre la vida, Qatar, Europa, el calor y otros temas varios. Después se pasa a la cuestión que nos atañe.

Si un día vuelvo a Europa creo que lo echaré en falta. Y me alegro de proceder del Sur. Mi cultura es latina, mediterránea. Esto lo notas cuando tratas con personas de otras latitudes. Nosotros también somos sociables, cálidos, extrovertidos y adoramos relacionarnos con otras personas.

En fin, que si los países del Sur de Europa valoramos la vida social, los árabes lo hacen todavía más. Aunque tienen sus códigos y sus maneras de hacer y éstas son muy distintas a las nuestras. Por ejemplo, en Qatar yo trato directamente con algunos clientes. Con otros lo hace mi jefe, que es varón.

Muchas reuniones de trabajo tienen lugar en los majlis, por las noches. Los majlis son edificaciones auxiliares dentro de la misma parcela pero separadas de la vivienda, salones donde se reúnen los señores. Si la visita es femenina, se le recibe en la casa. Los hombres se quedan en el majlis y allí conversan, toman té y fuman shisha. Y en ese contexto tienen lugar muchos negocios, que se trenzan con el devenir de las relaciones sociales.

En ocasiones me alegro de ser mujer y no tener que asistir a reuniones fuera del horario laboral. Otras veces me siento celosa e imagino cómo son esos encuentros informales y relajados, con un murmullo continuo, difuminados por el humo de las shishas y con sabor a café árabe y a té.

Y así es como vivo las reuniones en Oriente Medio. ¿Cómo son las tuyas? ¿Serias o desenfadadas? ¿Se tienen en cuenta cuestiones personales? ¿Hay muchos preámbulos como tenemos aquí? Supongo que como miembros que somos de ellas quizás podamos influir en el tono que adquieran…

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