Cocinas

CocinaNos han encargado el interiorismo de una nueva villa. La distribución está completa y mi ego tarda poco en manifestarse criticando con dureza los planos, las circulaciones y la relación de espacios, “seguro de que yo lo habría hecho mejor” me dice. Luego me relajo, intento callarlo y recuerdo que mi labor no consiste en juzgar ni despreciar el trabajo previo sino en aceptar lo que llega y vestirlo de manera que consiga los mejores resultados.

Así que me pongo manos a la obra. ¡Vamos a por los interiores! Cuando llego a la cocina combino medidas, colores y texturas. Distribuyo, asigno, dibujo, decido… ¡y me paro! Me paro a pensar en la importancia de esta pieza, mucho más allá de su función.

La cocina es el lugar donde se almacenan y preparan los alimentos, pero también es, en muchas ocasiones, el espacio donde se desarrolla una parte importante de la vida de una familia.

Cuando trabajaba en España algunos clientes me pedían cocinas espaciosas porque no la iban a utilizar solo para cocinar, sino que “iban a hacer la vida” en esta pieza.

Cuando vivía con mis padres la cocina se utilizaba para preparar los alimentos. Nunca tuvimos televisión, ni mesa donde reunirnos a comer. Mi madre pasaba muchas horas dentro, afición que yo nunca he heredado, por cierto, pero sí recuerdo haber compartido muchos momentos con ella, sentada yo en un taburete, con una taza de té en la mano, mientras ella despiezaba un pollo sin inmutarse, amasaba pan o experimentaba con nuevas recetas. Mientras tanto, yo tomaba mi té y charlábamos. Supongo que nunca conquistaré a un hombre por el estómago… ¿qué le vamos a hacer?

Continuando con la función social de esta pieza dentro de la vivienda, existen casas donde se come, se cena y se desayuna en la cocina. Éstas se convierten en una estancia cálida del hogar, en uno de los principales espacios públicos de la casa.

El piso donde viví con mi hermano disponía de una cocina grande y la mesa de comer estaba dentro y no en el salón, aunque muy diferenciados el lugar donde cocinar y el de comer. Eran dos espacios distintos pero sin que ningún tabique los dividiera, en realidad no se abrazaban como sí lo hacen en otras cocinas.

Así que he vivido en casas con ambos tipos. Y antes de volver al diseño de la cocina para nuestro cliente qatarí, dime, ¿cómo es la tuya? ¿Qué usos le das o le dais? ¿Lugar para preparar alimentos solamente o es el verdadero corazón del hogar?

¿Está integrada con la zona de estar, con el salón, o es una pieza cerrada? ¿O quizá está en un punto medio, como una cocina americana?

¿Qué recuerdos te traen las cocinas de tu niñez? ¿Quién cocinaba en casa? ¿Qué importancia le atribuíais a esta labor, preparar comida como si de un mero combustible se tratar o era un verdadero ritual?

Y por último, ¿cómo sería la cocina de tus sueños? En caso, claro, de que tengas una cocina de tus sueños porque para mí tres metros cuadrados me bastan, nunca anhelaría más.

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