¿Un trabajo perfecto?

lisa_simpson13Cuando vivía en España mi trabajo consistía –entre otras actividades- en desarrollar un proyecto, normalmente, una vivienda y yo lo hacía bien. Pero nunca conseguía proyectos perfectos, de diez sobre diez. Todos se habrían podido mejorar.

El trabajo que llevo a cabo ahora es diferente. Mi cometido en el despacho ya no consiste en diseñar, sino en elaborar proyectos de ejecución. Me esfuerzo y lo hago bien. Pero nunca perfecto.

Según dice un amigo mío, “todo es susceptible de mejora hasta su completa inutilización”. Comprender esto me proporcionó un gran alivio.

No obstante, he conocido personas muy brillantes en su trabajo, tanto dentro como fuera de la arquitectura. En la universidad tenía compañeros que llegaban a realizar proyectos tan buenos que se merecían el diez que sacaban. Éste era el caso de mi amiga Dolors. Y así sigue, proyectando y ejecutando sus obras de manera excepcional. La admiraba (y admiro) mucho. En su momento sentía una cierta frustración estando a su lado hasta que aprendí a no compararme con ella.

En el instituto yo solía sacar nueves. Estudiaba mucho, me esforzaba y era constante. Sabía cómo obtener notas altas, pero nunca dieces. No me preparaba la materia completamente. Siempre se podía hacer más. Yo era consciente de ello y también sabía que el tiempo y energía que debía dedicar para obtener la máxima calificación no me compensaba. El trabajo necesario para optar a un diez es tremendamente mayor que el que se requiere para un nueve. Necesitas aprender y comprender absolutamente todo. Realizar bien el examen, entender exactamente qué espera el evaluador… Así que yo me conformaba con una nota alta, sin necesidad de que fuera la máxima.

Cuando realizo una actividad, me pongo a dieta o me propongo un nuevo reto no lo suelo cumplir al cien por cien. Dejo un margen de error. En mis relaciones personales no tengo un comportamiento modélico. Pero sí bueno.

Y tampoco he pensado en llevar a cabo todo de manera perfecta. Cuando me equivoco o un día me siento perezosa, cuando fallo… me lo concedo.

¿Aceptas con facilidad tus errores, tus fallos, la distancia entre tu comportamiento y el que se calificaría como perfecto?

Admiro mucho a las personas capaces de hacer una tarea, revisarla (hasta aquí, yo también lo hago) y seguir repasando, trabajando y mejorando. Y aportando más, más y más hasta que no se dejan ningún cabo suelto. ¿Tú lo haces así? Si la respuesta es sí, enhorabuena por tu dedicación y por tu capacidad de trabajo.

Si no lo haces, como yo, ¿estás satisfecho/a con tus logros? Quizá lo importante sea trabajar y conseguir los resultados que nos proponemos. Yo sigo aspirando a sacar un nueve.

¿Qué nota tienes tú como objetivo?

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2 comentarios

  1. Geles, como todo en esta vida, con tiempo y esfuerzo todo se puede entrenar y mejorar. Todo consiste en trabajo y tiempo. Normalmente con trabajo todo se entrena y mejora, pero el tiempo… es lo que hay… lo que hay que entrenar es aprender a optimizar el tiempo, entrenando tu trabajo con él.

    Por otro lado, nuestra sociedad nos ha entrenado para ser perfectos, pero como aquella asignatura de la carrera (composicón arquitectónica creo que era) en la que estudiábamos mil y una definición de belleza, la perfección es tan subjetiva, que con lo que nos han enseñado, creo que nunca llegamos a ella, y no por ello debemos frustrarnos (que palabra más rara escrita, ¿verdad?)

    Tenemos que ser conscientes del tiempo que tenemos y ser capaces de alcanzar la máxima perfección que nosotros tenemos en ese tiempo concreto, nada más que eso. Cada uno gestiona el tiempo de una manera, pero por lo menos, que al acabar, te quedes con las sensación de que para el tiempo que has tenido, lo has hecho lo mejor posible.

    Yo no me pongo notas, y me considero muy inconformista con lo que hago. Al final estoy aprendiendo de mi vida como empresaria, que la perfección es tan relativa… pero las facturas no lo son, y como profesión real, sin sacar trabajo adelante no se puede sobrevivir de esto. Me ha costado mucho llegar aquí, pero antes que perfección hay que pensar en producción 😉

    ¡¡¡Un abrazo guapa!!! Si ves a Irene y Carol, dales otros de mi parte.
    Vane.

    1. Vanesa, gracias por tus palabras y por tus reflexiones. Me gusta mucho eso de que la perfección es subjetiva.
      Y te admiro por seguir adelante con tu negocio. Yo cambié mi rumbo y ahora que trabajo por cuenta ajena soy consciente del valor que tiene hacerlo para una misma. Te mando fuerza y valentía. Y mucha energía positiva. Que te va a llegar, seguro.

      A Carol le doy recuerdos ahora mismo. Vivo con ella, jeje. A Irene hace tiempo que no la he visto. Lo haré en cuanto la vea.

      Un abrazo muy fuerte y a seguir luchando, campeona!!
      Geles

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