Imagen o concepto

Sección áureaDesde que estoy en este despacho agradezco cada día pertenecer a un equipo de trabajo. El mercado de la arquitectura es un océano y podemos navegar bien con un gran barco. Y cada uno de nosotros es una pieza del engranaje. Ahora me doy cuenta de que yo era una barquita en la que yo remaba, dirigía el timón y me ocupaba de todas las necesidades. Cuando viene el oleaje no es lo mismo.

Una pieza importante de ese engranaje son los ingenieros. Ellos se ocupan de diseñar y calcular las instalaciones. Y me parece curioso que el perfil de esas personas sea tan parecido en todas partes. Bueno, al menos, en los sitios que yo he conocido. Estábamos comentando en la oficina como nuestro ingeniero les había explicado a mis compañeras ciertos entresijos de autocad, que es el programa que utilizamos para dibujar. Herramientas que yo no he visto en los catorce años que he usado ese software, atajos, personalizaciones, etc. El dominio que tiene es para quedarse con la boca abierta.

Por otra parte, he estado trabajando con unos planos que hizo nuestro ingeniero para incorporar las máquinas de aire acondicionado en la cubierta de un edificio y los huecos que hay que dejar para que pasen los conductos. Y, paradójicamente, (¿o no?) no ha utilizado ninguna de esas herramientas para que la lámina tenga una mejor composición. Me refiero al tamaño y fuente de la letra, a la distribución de cada dibujo en la hoja, etc.

Y me he acordado de mi amigo Pepe. Un compañero que tuve en el despacho en el que estuve hace unos años. Era ingeniero, también conocía todos los conceptos y la matemática que regía el programa. Y sin embargo, no le preocupaba tanto el acabado final de cada hoja. Si era correcta a él le parecía bien.

A lo largo de mi vida me he observado mucho más amante de lo abstracto, de las matemáticas, de la lógica y de los conceptos que de la imagen y de la estética. Sin llegar al punto de nuestro ingeniero o de Pepe. La cuestión es que elegí una profesión en la que los conceptos y la geometría son fundamentales pero también lo es, y mucho, la forma, el acabado y la belleza. Y me he ido educando.  No obstante, me siento más cómoda con teorías y con conceptos abstractos que con la estética de las formas.

Cuando era una adolescente me di cuenta de que cuando pensaba en algo o en alguien no veía imágenes nítidas de esa persona o de ese objeto en mi mente. O mejor dicho, me di cuenta de que otras personas sí que lo hacían. Estudiando PNL supe qué eran los canales de comunicación. Un día hablaremos de ellos. El caso es que uno es el canal visual. Y yo hoy sé que no soy muy visual, en comparación con otras personas.

¿Y tú, cuán visual eres? ¿Te atraen las imágenes o los conceptos? ¿Te agradan las matemáticas y la lógica o disfrutas más con la estética y con la belleza? ¿Tu profesión o alguna de tus ocupaciones han hecho que desarrolles tu facilidad por uno de estos campos? Y por último, no puedo imaginar una profesión que ligue más arte y técnica que la mía. Cuando hago estas reflexiones doy las gracias por la elección que hice.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: