¿Y si nos falla la inspiración?

Doha de noche¿Qué hacer si no llega la inspiración? Un papel en blanco es el inicio de grandes obras  pero enfrentarse a él puede causar, en alguna ocasión, un cierto vértigo. Porque está vacío. Porque no hay nada. Todavía recuerdo los primeros proyectos en la Universidad. Dibujabas el contorno de la parcela y no sabías si mirar la hoja por un lado o por el otro. En aquellos enunciados, a veces, ni siquiera había un contorno. Como eran ejercicios, nos saltábamos el tema de la propiedad y debíamos elegir el mejor emplazamiento. ¡Verdaderas hojas en blanco!

¿Por qué te cuento todo esto? Porque hace unos días tuve una buena idea para la entrada de hoy. La apunté y ahora no encuentro la hoja (escrita). No tengo tema y el forzarme a buscar uno me ha bloqueado.

¡Con lo sencillo que resulta fluir! ¿Cuántas veces te has quedado en blanco (como tu hoja) por el miedo a quedarte en blanco? Cuando estudiábamos mapas mentales nos enseñaron una herramienta por si necesitabas escribir, bien fuera un relato, un ensayo o cualquier tipo de texto. No puedo explicar cómo utilizarlos porque me llevaría varias entradas. Sí te voy a hacer un resumen de cómo usarlos no se te ocurre qué escribir. Toma una hoja, colócala en horizontal y apunta el tema en el centro. Si puedes, utiliza colores, dibujos y símbolos a lo largo de todo el proceso. Una vez que tienes tu idea generadora básica en el centro del papel, dibuja ramas que salen de ella. Sobre cada rama, apunta lo que te sugiera. Sin miedo, sin censura. Y, a su vez, de cada idea, vuelve a dibujar tentáculos y escribe sobre ellos lo que te venga a la cabeza. Si usas colores, dibujos y te dejas llevar, pronto tendrás un bonito mapa mental. Es importante que no te fijes en cómo va a quedar. De nuevo, te puede bloquear. Este proceso es bueno para ponerse “en marcha” y, además, tendrás un esquema de tu texto.

Los grandes genios dicen que la inspiración llega trabajando. Y bien es cierto que nos hemos visto ante proyectos que no sabíamos por dónde atacar y a base de esfuerzo y dedicación, surgen obras ricas e interesantes. ¿Verdad que te ha pasado?

¿Y tú? ¿Qué sueles hacer para inspirarte? ¿Te bloqueas a menudo? ¿Fluyes cuando escribes un texto o preparas una nueva obra? Dicen que hacer ejercicio físico es una buena manera de abonar nuestra mente para luego cultivar proyectos. ¿Te mueves para inspirarte?

Y visto de otra manera, ¿en qué actividades te dejas llevar y entras en estado de fluidez con facilidad? ¿Y en qué tareas te cuesta más arrancar o mantener la concentración?

También nos influye la práctica y la dedicación que tengamos con la tarea en concreto. Si estamos muy entrenados será más probable que la actividad nos absorba y entreguemos lo mejor de nosotros mismos. Y, por supuesto, la pasión que le dediquemos.

¿Cuántas veces nos ha sucedido que no hemos sido capaces de resolver una tarea porque desde el principio sabíamos que así iba a ser? Y al contrario, estábamos tan convencidos de que íbamos a lograrlo, por muy en blanco que estuviera la página, que lo conseguimos. Está muy de moda habla de actitud y es tan cierta su importancia que no podemos dejar de hacerlo.

Así que, ¿qué haces tú ante una hoja en blanco?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: