Rejas, muros y contraventanas II

La semana pasada estuvimos reflexionando sobre las barreras físicas y visuales. Dijimos que uno de los motivos de utilizarlas en nuestras viviendas era evitar la intrusión y el daño que puedan ocasionarnos si accedían al interior. Y lo mismo sucedía con nuestra persona: a menudo utilizamos obstáculos para que no entren dentro por temor a que nos hieran.

Nombramos una segunda razón para cerrar nuestras parcelas: una cuestión de intimidad. En los primeros cursos de arquitectura nos enseñan a resguardarla. Utilizamos todos los elementos posibles para proteger las plantas bajas de las vistas. Y luego, los propietarios, se afanan en colocar cortinas, estores, paneles y visillos para no ser vistos desde fuera. En Holanda las ventanas son enormes y nadie antepone ningún elemento entre el poco sol que tienen y el interior de sus hogares. Para un español resulta extraño pasear por la tarde por un barrio de Ámsterdam. Nadie baja persianas ni cierra contraventanas y la vida del interior se transparenta. Por supuesto, ellos son muy educados y no miran a sus vecinos. ¿Será una cuestión cultural? ¿Necesitamos encerrarnos porque vivimos en un país especialmente cotilla?

Lo mismo ocurre en nuestras parcelas. Uno de mis clientes acaba de construirse un muro de bloque de más de dos metros de alturaen el frente de su solar. Se ha excedido, incluso, de la normativa municipal, que le permite poner bloque hasta ochenta centímetros y un elemento ligero (valla metálica, celosía o elementos vegetales) hasta una altura de dos metros. El caso es que ellos querían tener un frente totalmente opaco. Éste no es un ejemplo aislado, conozco a varias personas que delimitaron sus parcelas con un elemento ligero y bajito. Meses después tuvieron que alzar otro alto y totalmente cerrado a las vistas. En muchas viviendas de Alemania definen el límite entre la parcela y la vía pública mediante un cambio de pavimento… ¡y es tan hermoso!

En conclusión, cerramos nuestras casas y nuestras parcelas para que nadie vea lo que pasa dentro. Resguardamos con mucho celo nuestra intimidad. Y lo mismo hacemos con nuestra persona. A menudo, mediante sonrisas, silencios y frases forzadas, escondemos nuestros estados de ánimo y nuestras emociones. Tememos que los otros lleguen a enterarse de lo que pasa dentro. Por una parte, por el peligro a ser heridos, como ya comentamos en la última entrada. Y por otra, por una razón de timidez, de pudor, de vergüenza a que se sepan nuestros sentimientos. Y los escondemos tan bien que ni nosotros mismos somos capaces de verlos muchas veces.

Por supuesto, esto no le sucede a todo el mundo ni a algunas personas siempre. Sí que creo que todos, en mayor o menor medida, lo hemos experimentado alguna vez. ¿Por qué? ¿Es malo que se sepa si estoy alegre o triste? ¿Si me acabo de enamorar, estoy decepcionado o me he entusiasmado con un nuevo proyecto? Los niños pequeños no se esconden. Gritan lo que les sucede y cómo se sienten. ¿Acaso no nos encontramos mejor cuando compartimos nuestra carga emocional? Contar un problema es deshacerse de una buena parte de él. Compartir una inquietud hace que ésta se haga más pequeña. Reconocer una emoción, plantarle cara, le quita intensidad de inmediato.

¿Probamos a hacerlo? En primer lugar, tomemos conciencia de nuestras emociones. Reconozcámoslas ante nosotros mismos. Eliminemos los muros entre ellas y nosotros. Incluso, con las feas. Si sospechamos que sentimos rabia, celos o envidia, vamos a ser conscientes de ello. Sí… de esta forma perderán fuerza, dejarán de ser una sombra oculta, las tendremos controladas porque nos atrevemos a mirarlas.

Y cuando lo hagamos, daremos otro paso: vamos a verbalizar nuestros sentimientos y emociones con otros. La experiencia me dice que el entusiasmo, la alegría y las emociones “buenas” se contagian. Por otra parte, la ira, el rencor, la envidia, la rabia, el miedo y todas sus primas, compartiéndolas, pierden fuerza, se debilitan.

Por tanto, valdrá la pena abrir cortinas, subir las persianas y dejar que se tranparente un poquito lo que tenemos dentro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: