¿De qué color?

Acabo de terminar de prepararme un tema para mañana. Como en otras ocasiones, iré a un instituto a dar una clase de asertividad dentro del programa de la asociación sin ánimo de lucro Desata TU Potencial. La de mañana es asertividad, uno de los temas de inteligencia emocional y psicología positiva que llevamos a las aulas y que explicamos de forma divertida y amena, tal y como nos han enseñado en la asociación. Ya he estado varias veces en el instituto al que iré mañana y puedo decir que la formación es buena, que el centro tiene una buena gestión y que me gustan los profesores y el personal con el que he tratado, pero cada vez que voy hay algo que me entristece. Un aspecto de este centro me resta alegría y son sus colores. Es un edificio en altura, de cinco plantas, con una distribución eficiente, pero con unos acabados deprimentes. Los pasillos son grises. El suelo, el pavimento, es de un terrazo oscuro, muy viejo. Las paredes están revestidas hasta una altura de 1,10m (por motivos de limpieza) con unos azulejos de un color que me cuesta definir, entre crudo y verde melancólico. A mí me encanta imaginarlo con un suelo en colores alegres, por ejemplo, con un tipo de pavimento a base de resinas, que permite una gran variedad de tonos y tiene un acabado muy apropiado para edificios de pública concurrencia. Cierro los ojos y pienso en las pareces con otros colores, bastaría pintar los azulejos y el resto de pared. ¡Y las carpinterías! La puertas, en lugar de tener ese acabado en barniz de color marrón taciturno, estarían lacadas, quizá en blanco o tal vez en un color alegre. La instalación de calefacción, que es vista, se pintaría, dejaría de ser un montón de tuberías molestas y tendría su propio interés, como en el museo Pompidou de París, que en lugar de esconder las instalaciones las muestra y alardea de ellas, a la vista de seguidores y con un cierto tono de burla hacia sus detractores. Pues así me imagino yo este centro, tanto en los pasillos como en las aulas y demás espacios que lo componen. Seguro que el día que consigan una subvención llevarán a cabo una modificación de este tipo. No es necesario hacer una intervención de gran envergaduro, ni gastar mucho dinero… ¡hay que atender al color!

Y es que los colores, además de generarnos distintas emociones o de hacernos estar más propensos a ellas, pueden estimular nuestra creatividad. ¿Qué mejor para estudiar que un ambiente que nos transmita alegría y potencie nuestra creatividad? Este poder que tienen los colores lo conocen muy bien los diseñadores de interiores. Así, por ejemplo, vemos que en McDonalds predomina el rojo, el color de la sangre, que nos incita -sin ser conscientes- a comer deprisa, para así poder dejar la mesa rápidamente a los siguientes comensales. Algunos hospitales se pintan de colores fríos, como el azul, que nos ofrece serenidad y tranquilidad. Y ya sabemos que el blanco, que técnicamente es la mezcla de todos los colores, pero que nosotros lo consideraremos un color más, está relacionado con la neutralidad, con la pureza, con la limpieza. Y tiene la capacidad de producir una sensación de espacialidad, de amplitud. Pensando en esto hemos elegido los azulejos de un baño en una obra que estoy dirigindo. El espacio es estrecho y alargado. A las dos paredes mayores se les ha puesto un revestimiento muy claro, causando una sensación de anchura. Los dos paramentos pequeños se han resuelto con un azulejo muy oscuro, casi negro, que acorta considreablemente el recinto.

También son conscientes de esto en la empresa de mi amigo Pako, que siendo una consultora tecnológica, no se limita a ceros y unos, sino que piensan en colores. Se dedican al mundo de la informática y tienen una actitud creativa, innovadora, fresca… ¡piensan en colores!

Por último, deciros que todos sabemos que el efecto de los colores es muy fuerte, y así elegimos la ropa que nos ponemos en consecuencia a nuestro estado emocional o a la impresión que queremos causar en cada situación. Y cada uno de nosotros tiene preferencia por unos u otros colores. Muchos ya somos consicientes de ello. Si tú no lo eres, te animo a que te unas. Puedes vestirte, pintar tu casa, elegir tu coche… Es decir, podemos utilizar esta herramienta para modificar o mantener nuestros estados emocionales. ¡Usémosla!

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2 comentarios

  1. Estupendo artículo, Geles. Me encanta su colorido ;)) Me gusta mucho como enfocas tu trabajo profesional de arquitecto. ¿Haces bocetos de proyectos?

  2. Muchas gracias, Juan Pedro. Creo que lo más importante de los proyectos son las personas que los va a habitar, que estén cómodas y se sientan a gusto. Y sí, sí que hago bocentos.
    Un abrazo

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